10 de enero de 2019

Garabato


El arte del garabato está en que no es arte. Aunque se le parece por eso de que se produce inexplicablemente, como por inspiración, como dictado por una de esas musas de que tanto se habla por no pensar lo que se dice. Difiere del arte en que no requiere de talento ni de técnica alguna. No resulta tampoco a un proceso creativo largamente elaborado; más bien todo lo contrario: responde a un estado mental de suspensión, a una especie de enajenación, una huída por los recovecos del escondrijo.

No hay comentarios.:

Publicar un comentario