5 de septiembre de 2018

Grillos del duermevela

Dejó de llover por un rato; el ruido ahora es de nuevo el de una lluvia torrencial, nocturna.

Remonta en el duermevela a un pasado de lluvias también evocadoras de algo que no se ha vivido todavía o se vivió en otra edad, distante. 

Llueve esta madrugada como en los días de la infancia, ensoñadores en una realidad desconocida. 

Llueve desde edades ancestrales, memorizado en el sonido de las aguas el diluvio generador, el torrente de lo vivo. 

Me dejo embrujar por el ensalmo del agualluvia y transcribo esto en el duermevela.



Deja de llover: de nuevo el silencio.

En el interior del ensueño los grillos del tinnitus se afanan. 

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