29 de junio de 2016

Cuento de Daniella Blejer

12:55 By Santiago Daydi-Tolson

Presagio.

La primera vez que Rafael soñó que moría ahogado tenía trece años. Despertó de la pesadilla empapado en sudor y con fuertes palpitaciones. Con el corazón aún agitado repasó los eventos del sueño antes de que terminaran por desvanecerse. Todo empezaba y terminaba en él. Dirigía un velero sobre el mar sosegado vestido de blanco; el viento alborotaba sus canas. Una gaviota volaba en círculos, al oeste las nubes comenzaban a oscurecer el cielo. Sintió angustia al ver una madeja de agua desdoblarse con velocidad. En vano se sostuvo a la estructura, la ola lo rebasó y su cuerpo se sacudió a la merced de las violentas olas. Intentó patalear, pero una fuerza lo hundió hacia la oscuridad.


La nada.

A partir de ese momento decidió burlar la muerte: dejaría de sumergirse en el agua. Evitó el mar y las embarcaciones, también lagos, ríos y albercas. Rafael creció, los estudios de medicina lo mantuvieron ocupado, aún así, el sueño lo seguía asediando. Seguro de que moriría ahogado, el buen doctor redactó el testamento para los hijos que nunca fueron a la playa. En ausencia del mar, compró un paisaje con velero y aves marinas y lo colgó en su consultorio. Los años pasaron y el pelo se le tornó plateado. Tuvo nietos a los que nunca vio echarse un chapuzón. 

Después de una cirugía y con la bata aún puesta, Rafael se sentó en la paz de su consultorio a reflexionar; no había pacientes esperándolo, la secretaria se había marchado. Repasó la intervención quirúrgica mientras tomaba un vaso de agua, estaba satisfecho con los logros, la precisión y rapidez con la que extrajo el tumor. En aquella plenitud notó que en la orilla izquierda del cuadro las nubes se tornaban furiosas, las olas amenazantes. Se dio cuenta de que el cuadro colgado en su consultorio era igual al sueño que lo atormentaba. Del susto, el sorbo de agua se le desvió a las vías respiratorias. Sostuvo la garganta con las manos y trató de inhalar. Se desplomó al suelo donde siguió librando la batalla: pataleó, pidió ayuda pero las palabras no salieron de su boca. Sintió el ardor en los pulmones y una fuerza que parecía arrastrarlo hacia el fondo.
La nada.

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Daniella Blejer: Escritora e investigadora mexicana (México, DF, 1970). Estudió diseño industrial y es doctora en letras por la Universidad Nacional Autónoma de México (Unam). Se dedica a la investigación y a la docencia en la Universidad Iberoamericana y ha publicado diversos artículos sobre literatura y arte en revistas especializadas.
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Miércoles 29 de junio, 2016

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