21 de junio de 2017

Poema de Alejandro Rosales Lugo

Alejandro Rosales Lugo: "Memoria del agua"

Las olas  que van y vienen

1

Bambolar de agua azul el mar es ceja
de un mundo que se orilla en laderas de sol
y chorrea las pestañas de los ojos del cielo
que bajan con la luna llena.

2

Mientras la mesa extiende su mantel de olas
el café oculta en la taza los secretos de su aroma.
Parece farola de las barcas en la tarde de palmeras
y de voces que brincan en las calles.
El café juega con las bocas la interminable espera de las horas
con un viento que llega al puerto y que se aleja.

3

Corren las letras vocales de la A a la U
gritando en consonantes,
sacudiendo al silencio de una tarde convertida en sopa
con las letras que ha traído el viento
de los buques y los cantos de sirenas.

4

El poema es una escalera de palabras
con sus escaños de hojas volando por las horas
a golpes de marimba de Tampico.
Son un velero que encalla en la tarde
con olores de café en las narices
y en las bocas húmedas de novias
que, de blanco, se han vuelto velas en la plaza.

Alejandro Rosales Lugo. "El cielo por la tarde"
5

Seduce al tiempo la sonrisa que se enreda
al pelo del viento que cuelga de la iglesia
y que se escurre del cuello de las tasas
de un Café frío y caliente en las esquinas.

6

Es el café en la boca la gorra marinera
que ha traído azul de las alturas,
bruñido de plumas de gaviotas.
Como en una pecera sobre rocas
la ciudad es azul en sus vaivenes.
Como las gorras en el adiós del viaje,
La boca en los ojos marinera
de un ciego que ha tocado aurora
en el collar de estrellas de la noche.
Consonantes y vocales que forman nombres
de ciudades perdidas en el mar
y arrimadas por las olas al puerto
en un faro adormido por la luna.


Del libro Libreta de apuntes, o Amoroso mar.

==============
Miércoles 21 de junio, 2017

13 de junio de 2017

Juan Goytisolo

La inevitable muerte de un escritor nos enfrenta, como toda muerte de alguien conocido, a la precaria condición del ser humano, limitado en el tiempo y la materia.
 
Para el escritor de fama, sin embargo, la muerte viene a ser el sello de su inmortalidad en la escritura.

Otra figura de una edad que ya va retrocedienen en la historia, Juan Goytisolo ha trascendido el tiempo y nos sobrevive, testigo de un suceder que ya fue y se decanta en las palabras con que lo observó y comentó en el presente de la obra de arte.

Enlaces con más información:

Fallece el escritor español Juan Goytisolo

Juan Goytisolo, su vida en imágenes 

Juan Goytisolo. Biografía

 ============
Miércoles 14 de junio, 2017

7 de junio de 2017

Diente de León: Labrapalabra

Después de mucho meditar sobre la vanidad de las vanidades, asoma de nuevo su cabeza de alba melena el Diente de León y la sacude al viento y a la luz del sol que la iridiza (valga el momento la invención de un verbo nuevo).

Cuenta con que las plumillas de su cabellera leonina echen vuelo a los cuatro vientos y lleven por los aires sus ilusiones.

Una de ellas ha sido--y desde hace ya diez años--la de ver entretejerse en la red los hilillos de orfebre de este Labrapalabra de caprichoso origen.

Ilusión, por lo demás, satisfecha en la realidad casi irreal del orbe cibernético.

Más de alguno, supone, se habrá detenido un momento a contemplar su ensueño.

El término compuesto que titula esta ilusión alude a dos acepciones del acto de labrar: la que habla del oficio de hacer que la tierra produzca y la que se refiere al dedicado trabajar una materia hasta la perfección. No se trata de proponer resultados tanto como de laborar en función de un logro final que importa menos que el logro constante de aspirar a lo que, al fin y al cabo, nunca será perfecto ni definitivo.

Goce el artista de la exigente limitación de lo perfectible. No se engañe con la falsa impresión de lo acabado: labre y no deje de labrar. Comparta con los demás las versiones, borradores, del proceso.

Y el lector, el que descifra y exige signos, trabalenguas, metros encantatorios, visiones del duermevela y la sorpresa, tenga, añadida a la dicha del descubrimiento, la virtud del comentario, la oferta compensatoria del que aplaude y critica en bien del diálogo y su labor develadora.

Ha de ser Labrapalabra labor compartida entre los que labran el objeto admirable y los que lo observan, lo tocan y lo pulen. No sean éstas palabras sin eco, voces para el silencio.
===========================

Miércoles 7 de junio, 2017

10 de mayo de 2017

Lenguaje, literatura y las nuevas tecnologías. Eduardo Valenzuela

Es innegable la influencia que las nuevas tecnologías tienen en todos los aspectos de nuestra sociedad y es obvio que seamos testigos de cambios que, de una manera u otra, afectan a nuestra lengua española, así como hábitos de lectura, producción literaria, la industria editorial y la comunicación en general. A continuación les comparto algunos enlaces con textos interesantes que abordan esos temas y los invito a intercambiar opiniones sobre los mismos. Al pinchar el encabezado, éste los lleva a la página correspondiente.

==================
El ebook fue sólo el comienzo. ¿Le llegó a la literatura su momento Netflix?

Aunque el libro impreso mantiene su reinado sobre el electrónico, el mundo digital abre nuevas formas de producción y circulación que están cambiando la industria editorial

=================
Palabras invasoras. El español de las nuevas tecnologías

Manuel Alcántara-Plá
Universidad Autónoma de Madrid
Departamento de Lingüística, Lenguas Modernas, Lógica y Filosofía de la Ciencia y Teoría de la Literatura y Literatura comparada

Manuel Alcántara Plá nos muestra por qué dirigimos nuestros recelos hacia un objetivo equivocado y abre el camino para una visión crítica sobre la lengua que nos ayude en las relaciones que estamos estableciendo con los dispositivos digitales. 

=================
Las nuevas tecnologías invaden a la literatura

Los libros electrónicos se quedan como una nueva sociedad de gadgets y letras que funciona y va para largo.

=================
Miércoles diez de mayo, 2017

2 de mayo de 2017

Variaciones sobre un autorretrato

Como en música en imágenes se dan las variaciones sobre un mismo tema. La vista se deleita en la repetición con breves diferencias.

Autorretratarse en la azotea, bajo el cielo esplendoroso de los volcanes tiene algo de la soberbia de lo humano y su disputa con la eternidad y el universo.

No todo monte arde.
Le basta alzarse.

 De noche agua y volcán son doblemente hermosos

Ritmo de la erupción que se demora desde hace siglos

===========================
Miércoles 3 de mayo, 2017

26 de abril de 2017

Cuento de Eduardo Jiménez mayo

Mejor muerto que convertido.

No fui el primero ni el último en dormirse durante uno de los prolijos discursos de Pablo, el mayor de los discípulos, judío errante infatigable y locuaz. Me encontraba en la reunión porque mi madre, rica matrona griega, creía ferverosamente, y como le parecía indecoroso salir de noche sola, me obligó a acompañarla.

Llegamos al alto aposento al anochecer y Pablo ya estaba disertando. Alargó su discurso hasta la medianoche y para entonces yo, acurrucado en el alféizar de la ventana, caí vencido por el sueño, del tercer piso a la tierra rocosa. Mi alma se separó de mi cuerpo en el impacto, pero no tardó en volver gracias a la intervención oportuna de Pablo.

La resurrección del Cristo formaba el eje central de las prédicas de Pablo, y se sabía que el Cristo en vida había resucitado a Lázaro, al hijo de la viuda de Naín, y a la hija del magistrado Jairo. A la muerte del Salvador, se dice que los sepulcros se abrieron, y muchos cuerpos de santos, que ya habían muerto, volvieron a vivir.

Más tarde Pedro, apóstol vacilante del Cristo, se jactaba de haber resucitado en Jope a una creyente conocida en arameo como Tabitá o en griego como Dorca. Sin embargo, Pablo juraba que había trabajado más que Pedro y todos los apóstoles o testigos oculares de Jesús el Nazareno.

Se produjeron rumores de que Pablo se había resucitado a sí mismo después de ser apedreado en Listra. Sea como sea, como estudioso cuidadoso de los hechos de los profetas, Pablo conocía a fondo los pasos a seguir para resucitar a los muertos. Según el Libro de los Reyes, el profeta Elías se tendió tres veces sobre el cuerpo del hijo muerto de una amiga viuda, mientras clamaba al Señor con estas palabras, “Señor y Dios mío, te ruego que le devuelvas la vida a este niño”. Acto seguido el alma del niño volvió a su cuerpo, y el niño recobró la vida.

El profeta Elías ascendió al cielo en medio de un torbellino, pero a los israelitas dejó a su discípulo, el profeta Eliseo, que según el Libro de los Reyes duplicó este milagro a su tiempo. Eliseo entró a la habitación del hijo expirado de una sunamita, cerró la puerta tras de sí, y oró al Señor. Subió a la cama del niño, que no daba señales de vida, y se tendió sobre él, juntando boca a boca, ojos con ojos, y manos con manos. Así, se mantuvo tendido sobre el niño, hasta que el cuerpo del niño comenzó a entrar en calor.

Eliseo se levantó y comenzó a pasearse de un lado a otro de la casa, y después volvió a subirse a la cama, y se tendió otra vez sobre el niño; en ese momento el niño estornudó siete veces, y abrió los ojos.  El Libro de los Reyes también afirma que los propios huesos de Eliseo sirvieron para devolverle la vida a un muerto anónimo que fue abandonado en su sepulcro.

Volviendo al caso mío, Pablo, utilizando la técnica de los profetas Elías y Eliseo, se echó sobre mi cadáver y al instante volví a cobrar conciencia. Me abrazó y les dijo a los fieles, “No se alarmen. Está vivo”. Me pareció que todos estaban alarmados. Volvió al alto aposento, y partió el pan y comió; luego, siguió hablando hasta el amanecer y entonces se fue de Troas para siempre.

El doctor llamado Lucas, compañero de armas de Pablo, redujo a palabra escrita lo sucedido en los Hechos de los Apóstoles. Desde entonces toda clase de curiosos me viene a ver a este poblado alejado de la mano de Dios. ¿Usted, estimado peregrino, también tiene ganas de conocer la verdad de lo que le pasó a su servidor, Eutico?

No hay más verdad que ésta: a mi madre yo siempre le decía, “Mejor muerto que convertido”. Y, en efecto, así fue.

===========================
Miércoles 26 de abril, 2017

“Semblanza biográfica de Eduardo Jiménez Mayo”

Por Bruno Estañol Vidal

Eduardo Jiménez Mayo es una rara avis. Nacido en Boston de madre italiana y padre mexicoamericano creció en San Antonio Tejas, donde su padre ha ejercido la especialidad de psiquiatría. Un escritor bilingüe por cultura y por temperamento se interesó en la literatura en español desde muy temprana edad. No obstante también ha estudiado intensamente la literatura inglesa y estadounidense. Recibió su Baccalaureus Artium en literatura hispánica en la Universidad de Harvard y después se doctoró en literatura hispánica en Madrid. Ha escrito numerosos cuentos y ensayos tanto en español como en inglés, así como ha elaborado diversas antologías de escritores mexicanos y ha traducido a muchos escritores mexicanos al idioma inglés, entre ellos al que esto escribe, como dicen los abogados.  Eduardo Jiménez Mayo tiene una cultura enciclopédica que abarca La Biblia, Los Evangelios y los textos de Pablo de Tarso. Su literatura en español es pulida, reflexiva y sorprendente. Pertenece al mejor género de lo inquietante, por ejemplo en su libro: El Evangelio según Juan de Mairena. En “Mejor muerto que convertido” aparece esta cualidad de lo insólito en la vida cotidiana.