16 de julio de 2018

Poema de Salvador Rueda a la cigarra

El poeta español--modernista--tiene un par de poemas a la cigarra. Este es uno de ellos: 



Canta tu estrofa, cálida cigarra,
y baile al son de tu cantar la mosca,
que ya la sierpe en el zarzal se enrosca
y lacia extiende su verdor la parra.

Desde la yedra que a la vid se agarra
y en su cortina espléndida te embosca,
recuerda el caño de la fuente tosca
y el fresco muro de la limpia jarra.

No consientan tus élitros fatiga,
canta del campo el productivo costo,
ebria de sol y del trabajo amiga.

Canta y excita al inflamado agosto
a dar el grano de la rubia espiga
y el chorro turbio del ardiente mosto.



Esterilidd de lo vacío

Hay quienes se comen las uñas hasta hacerse daño, quienes se rascan hasta sacar sangre, quienes comen hasta no caber--como el evangélico camello--por la puerta ojo de aguja, destinada a los humanos. 

Y quienes hay que, como ellos--los roe uñas, los rascadores, los comilones--, con la misma ciega obsesión, el mismo celo compulsivo, no pueden dejar de hablar y hablar por escrito  hasta quedarse sin palabras, en catatónico silencio frente a la página en blanco o la pantalla hipnótica, limpia de caracteres: esterilidad de lo vacío.


15 de julio de 2018

Tertulia de café

Qué gratamente irónico esto de un "café electrónico", lugar de la tertulia virtual, contrapartida de ese encuentro real que el café tradicional propiciaba.

Ironía que para algunos es una lástima.

No es asunto, por cierto,  de ponerse a sentimentalizar un pasado del que cada vez van quedando menos testigos, sino comentar el cambio, admitirlo y adoptar las nuevas formas; aunque no resulte tan fácil hacerlo por eso de la formación, el hábito y la poca agilidad de aprendizaje que resulta de la edad y su costumbre y la tendencia de ésta a recurrir al reposo. Si no a la dejadez, que es la alternativa extrema.

Quienes nos formamos y vivimos parte de nuestra carrera profesional en tiempos anteriores a la realización de lo que habíamos ensoñado desde niños en las fantasías futuristas nos fascinamos con la novedad tecnológica a la vez que tropezamos con algunas dificultades y frustraciones de uso. Lo que nos lleva--estupenda oportunidad--a depender de los más jóvenes.

Ojalá la dependencia fuera de mayor amplitud y acabáramos dejando que las nuevas generaciones se hicieran cargo del mundo que les ha tocado heredar de una generación que, como en tiempos de una mitología bíblica de poderes absolutos, sobrepasa los límites de una edad creativa y se escuda en las canas del centenario para apropiarse con senil egoísmo del mundo de los demás.

Preocupante asunto éste de la ancianidad que no se da por enterada de que hay un tiempo para cada acción, que el proceso natural lleva a lo obsoleto en bien del cambio.

Echar de menos el ayer no sirve para nada. Al contrario, obstaculiza.

Pero no se diga que no es grato sentarse un rato en el café de veras a conversar y hacerlo, no con alguien que añora el pasado de un desperdicio y se niega a reconocer el impulso con que el presente se abalanza al futuro, sino con alguien más joven, vital, entusiasmado, que con más o menos paciencia le explique a uno, el torpe carcamal, lo intrincado y nunca bien entendido de las maravillas tecnológicas que, al café de antaño, añade el moderno "café electrónico" de los encuentros virtuales.

Y no se me diga que esto que acabo de escribir y ahora lees no es un ejemplo estupendo de las múltiples posibilidades que nos ofrece este nuevo aleph, nudo del universo.





14 de julio de 2018

Crónicas del duermevela: Pitonisas enclaustradas

El trabajo intelectual se cumple en otra esfera que la de lo cotidiano; y el poético sucede en los intersticios que deja el encuentro de la realidad y el sueño.


Tienen las musas pudor de pitonisas enclaustradas.




13 de julio de 2018

Los cinco sentidos de don Baruj


--Con la edad--comenta don Baruj que no ha oído lo que le dije--se van volviendo torpes los sentidos, esos cinco modos de entendernos con el mundo. 


¿Deterioro lastimoso--se pregunta--o sabio proceder de la naturaleza que va separando al individuo poco a poco de esta realidad exterior que nos acongoja?

11 de julio de 2018

Graffiti Laetrinae: Zoología esencial

Lobo del hombre es el hombre, es bífida víbora rastrera, alacrán erguido de ponzoña. Mala semilla del primer padre, el condenado al exilio y el resentimiento. Venenosa lengua: sucias babas de la palabra. Quien habla miente. Muerde el lobo al lobo, la víbora se devora a sí misma, el alacrán en su furia se suicida. 

Algo del ángel que pudo ser le queda en su honda mirada de arrepentido.